Descripción de Unidad del Dolor

El dolor es un fenómeno universal conocido y sufrido en alguna ocasión por todos nosotros y con una gran variedad de presentaciones clínicas diferentes. A pesar de todo, no se valora de forma justa su importancia en la práctica clínica diaria y su falta de tratamiento adecuado genera problemas de índole laborales, administrativos y económicos. En el caso del dolor crónico, existen cada vez más autores que propugnan
su consideración como una enfermedad con entidad propia. Frente a dicha problemática, las Unidades del Dolor se erigen en las encargadas de
dirigir, coordinar, diagnosticar y tratar a todo este tipo de pacientes utilizando los procedimientos diagnósticos y analgésicos especializados más adecuados y de forma individualizada.

La radiofrecuencia es la aplicación de una corriente eléctrica con un fin terapéutico en el cuerpo humano. Existen tres tipos de radiofrecuencia: la térmica o rizólisis, la pulsada y la enfriada.

Radiofrecuencia térmica
La radiofrecuencia continua, térmica o, también conocida como rizólisis, consiste en una aplicación de corriente eléctrica sobre el cuerpo a una temperatura mayor de 42ºC, generando una lesión terapéutica en la zona a tratar.

Habitualmente se ha utilizado para el tratamiento del dolor lumbar, actuando sobre los nervios de las facetas articulares y tratando así el dolor en diversas articulaciones como la cadera o la rodilla. También se emplea en casos de dolor facial, como es la neuralgia del trigémino, y en situaciones de dolor oncológico, destruyendo estructuras responsables de producir y conducir el dolor.

 

Radiofrecuencia pulsada
La radiofrecuencia pulsada, como su nombre indica, transmite la electricidad en forma de pulsos, permitiendo mantener temperaturas menores en el tejido a tratar y produciendo cambios en la transmisión de la estructura del sistema nervioso. Esta técnica permite actuar sobre estructuras como el ganglio de la raíz dorsal o nervios motores como el ciático.

 

Radiofrecuencia cooled o enfriada
La radiofrecuencia enfriada o cooled radiofrequency aporta la capacidad para abordar un área de lesión mayor, aumentando la probabilidad de éxito en determinados casos.